MEJOR OLVIDAR

MEJOR OLVIDAR

“Acostumbrado largamente a la humildad, del cuerpo y de la mente, olvidé el orgullo y los modales altaneros de los poderosos.”

Son tantos y tan variados los problemas existentes en el mundo moderno, que, quizás, una salida fuera olvidar las enseñanzas, los dogmas, las creencias, los malos ejemplos y las necesidades creadas por la competencia mercantil.

Quizás, si olvidáramos gran parte de estos conceptos, dejaríamos de lado tantos temores y tantas formas de esclavitud como ahora se presentan. Quizás, si dejáramos de lado todo lo externo que, sin darnos cuenta determina nuestras difíciles condiciones de vida, podríamos dedicar nuestro tiempo y esfuerzo a encontrarnos a nosotros mismos y así, tal vez, podríamos encontrar nuevas formas de relación, nuevas y mejores prioridades y un sentido mucho más útil a la vida.

Según Jetsün Milarepa, uno de los tantos maestros orientales, ni la sabiduría ni el conocimiento correcto pueden ser alcanzados mediante ninguno de los métodos mundanos de desarrollo intelectual; para él, la aspiración de una vida propia y plena requiere de la meditación y la contemplación a través de las cuales se logra la comprensión verdadera y el olvido de lo impuesto y lo superfluo, siendo este un camino hacia la propia liberación. Las siguientes son algunas de las palabras de Milarepa:

“Acostumbrado largamente a meditar en las Escogidas Verdades Susurradas, olvidé todo cuanto se dice por escrito y en los libros impresos. Acostumbrado, como estuve, al estudio de la Ciencia Común, perdí el conocimiento de la Ignorancia descarriada. Acostumbrado largamente a conocer el significado de lo Sin Palabras, olvidé el modo de rastrear las raíces de los verbos y el origen de las palabras y las frases.

“Desde que la Gracia del Señor penetró en mi mente, mi mente jamás vagó en busca de variadas distracciones. Acostumbrado largamente a contemplar el Amor y la Piedad, olvidé toda diferencia entre mí y los demás. Acostumbrado largamente a meditar en mis Dioses Guardianes como inseparables de mí, olvide la baja forma carnal. Acostumbrado largamente a considerar mi cuerpo carnal como mi ermita, olvidé la comodidad y el bienestar de los retiros en los monasterios.

“Acostumbrado, como estuve, a contemplar los Tres Cuerpos como inherentes en mí, olvidé pensar sobre la esperanza y el miedo. Acostumbrado, como estuve, a meditar en esta vida y la vida futura, como una sola, olvidé el temor del nacimiento y la muerte. Acostumbrado largamente a estudiar, todo por mí mismo, mis propias experiencias, olvidé la necesidad de buscar opiniones de amigos y hermanos

“Acostumbrado largamente a la aplicación de cada nueva experiencia a mi propio desarrollo espiritual, olvidé todos los credos y dogmas. Acostumbrado largamente a mantener mi mente en el Estado Increado de la Libertad, olvidé las costumbres convencionales y artificiales. Acostumbrado largamente a meditar en mi Gurú como un halo sobre mi cabeza, olvidé a todos aquellos que gobiernan con poder y prestigio. Acostumbrado largamente a la humildad, del cuerpo y de la mente, olvidé el orgullo y los modales altaneros de los poderosos.”

N. del A.: Esta columna se escribió el 03 de diciembre de 1999

Comments (5)

  1. Jairo
    Oct 25, 2017 at 7:13 pm

    Cuento de Milarepa

    “Milarepa era uno de los dipositarios del linaje Kagyü de budismo tibetano. Milarepa es un héroe, un hombre valiente, un tipo muy loco y fuera de lo común. Le gustaba estar solo y vivió en cuevas solitarias durante años. Tenía uan gran perseverancia y determinación. Si no encontraba nada que comer durante un par de años, comía ortigas hasta enverdecer, pero no dejaba nunca de practicar.

    Una tarde Milarepa volvió a su cueva tras recoger leña, la encontró llena de demonios. Estaban cocinando su comida, leyendo sus libros, durmiendo en su cama. Se habían apropiado del antro. El sabía de la no dualidad del yo y el otro, pero no sabía muy bien como deshacerse de esos tipos. Por mucho que intuía que eran solo una proyección de su propia mente… de todo aquello que no le gustaba de sí mismo…, no sabía cómo librarse de ellos.

    Entonces, en primer lugar, les enseñó el dharma. Se sentó en un asiento que estaba más alto que ellos y les explicó cómo todos somos uno. Habló sobre la compasión y la Shúnyata y de que el veneno es la medicina. No pasó nada; los demonios siguieron donde estaban. Después perdió la paciencia, se enfadó y los persiguió. Los demonios no hicieron más que reírse de él. Finalmente se dió por vencido, así que se sentó en el suelo, diciendo: “Yo no me marcho y me parece que vosotros tampoco, de modo que vivamos todos juntos”.

    En ese momento, todos se fueron excepto uno. Milarepa se dijo: “¡Oh!. Este es especialmente maligno”. (Todos sabemos quién es ese. A veces tenemos muchos como él. A veces creemos que es lo único que tenemos). Milarepa no sabía qué hacer, así que se entregó todavía más. Se acercó al demonio y se metió en su boca diciendo. “Cómeme si quieres”. Entonces ese demonio también se marchó. La moraleja de la historia es que cuando desparece la ressitencia, desaparecen los demonios”.

    Del libro “Empieza Donde Estás”
    Pema Chödron

    “El conocimiento que se adquiere por medios externos nunca revelará la Verdad”

  2. Manuel J. Pico S.
    Oct 25, 2017 at 12:47 pm

    Pero en últimas qué seguimos esperando: ¿Que los líderes mundiales nos organicen? Bajo qué parámetros o condiciones: ¿Religiosas, políticas, económicas? Eso es lo que tenemos y nunca ha funcionado. Unas y otras han pretendido organizarnos pero no en función social, sino en provecho de “los organizadores” que no han desperdiciado la más mínima oportunidad que ofrece las debilidades de la sociedad como masa humana para sacar partido y lucro sin límites ni consideración. ¿Qué opción nos queda? La concientización individual con la consiguiente armonización del ser con su entorno. Hoy al individuo no le queda otra opción que la de administrarse a sí mismo y, para esta nueva vida tiene que darse cuenta cabal que él no es, sin el resto del mundo. Estamos viviendo el mejor de los tiempos, tiempo de profundas correcciones humanas en que el hombre va a crecer en calidad humana y va a disminuir en cantidad en la misma proporción en que no acepte o intente rechazar su propia identidad.

  3. Darío Pedraza
    Oct 25, 2017 at 12:08 pm

    Conseguir la anhelada paz interior y olvidar las diferencias con los demás, ese es el objetivo, muy bien, algún día lo vamos a lograr

  4. holguer lopez
    Oct 25, 2017 at 8:53 am

    !!!!!1

  5. Emilio Otero
    Oct 24, 2017 at 10:38 pm

    Completamente cierto. Nos atestaron de basura, nos embutieron dogmas y toda clase de normas y temores.
    Nos llenaron de ‘verdades’ que son mentiras, nos dijeron que es pecado pensar distinto, que es malo desobedecer y que nos salva aguantar estúpidamente.
    Gracias por este aporte a la verdad, por este sacudon a la libertad.

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